Relatos de José Alejandro

Contacte al autor: jose.vanegasmejia@yahoo.es

Veintiún relatos en los que el lector se ve inmerso en el paisaje. Conservan el sabor propio que acompañó el crecimiento de las generaciones de los años cuarenta y cincuenta, en los barrios de aquella Santa Marta que empezaba a salir de su condición rural, rodeada de rozas y cultivos. La ciudad olía a mar, a yodo y a sal.

Las cosas empezaban a ser descubiertas y bautizadas. Era común que se hablara de la llorona o la pata-sola, del descabezado. Durante el día los irreverentes muchachos gozaban con las respuestas de energúmenos personajes que se dejaban provocar y vociferaban groserías y arrojaban guijarros. En verdad que eran numerosos para el tamaño de la ciudad de entonces.

De ese ambiente recoge José Alejandro Vanegas Mejía su reguero de espejos fraccionados de historias vividas e inventadas, de las que nos ofrece una selección en el libro intitulado “Espejos astillados de la memoria”, editado en noviembre de 2011 (el texto no indica fecha alguna).

Son relatos que muestran interesantes aspectos de la época y deja entrever las características de las condiciones de vida. La tía fallecida que no se fue de la casa, la magia del radio, los bailes juveniles de aquel entonces, el cine popular, y la presencia de un personaje especial y hasta cierto punto tenebroso que siempre estaba ahí: Choy.

De los relatos me gustó mucho “Algo debemos a Corea”, una historia muy bien narrada, con muy buena corrección y fluidez del lenguaje, y que desde al comienzo atrapa al lector con una sutil intriga que lo lleva hasta el final. Estoy seguro que cuando José Alejandro lo escribió, el Choy estaba bien lejos.

La obra contiene varias ilustraciones de Huber Guardiola, el mago de la acuarela.

Nota: Les informo que ‘Espejos astillados de la memoria’ está a la venta en la Librería Grupo Andes (carrera 2ª # 16-27, frente al Museo San Juan Nepomuceno, antigua Casa de Cultura). Vale solo $15.000.

Anuncios

14 pensamientos en “Relatos de José Alejandro

  1. Creo, para no pecar de el hacerles creer que conozco mucho sobre esos relatos,que he leído unos cuantos ya escritos en su habitual columna en el Diario “El Informador”, pero me la peleo por leerlos, reconociendo la gran capacidad narrativa de este, un escritor “más” de nuestros callejones y calles del llamado “barrio Pescadito”, que se suma a la “memoria historico-literaria de nuestra Santamarta. Parabienes y ahí les deja, Joséalejandro, a los jóvenes una dedicación y un trabajo creativo para que ellos tomen nuestra antorcha y sigan iluminando el camino de la sabiduría.

  2. Creo se le debe escribir al autor, su direccón de correo electrónico aparece bajo la foto. Ni idea sobre Corea, pero me regalaron un juego de los que llevaron como dotación los soldaod colombianos a Corea, es en fibra durísima y tiene una bandeja con divisiones, un plato hondo y un pocillo que aún utilizo para el tinto. Chévere leerlo.

  3. Gracias, Joaco, por tu comentario. Te habrás dado cuenta de que no se trata de cuentos sino de relatos; por eso la estructura es más abierta. De esa forma la historia llega con más facilidad al lector. Es necesario referirme aquí al pesonaje apodado ‘Choy’. Aún vive y no tiene nada de “tenebroso”, como lo calificas tú. En cambio, sí es ‘eneigmático’, pero en la vida real sumamente inofensivo. A Roger Capmartin Retat (no le marco la tilde en el primer apellido porque es palabra francesa) le informo que ‘Espejos astillados de la memoria’ está a la venta en la Librería Grupo Andes (carrera 2ª # 16-27, frente al Museo San Juan Nepomuceno, antigua Casa de Cultura). Vale solo $15.000. Como dice Virruaco, algunos de los relatos ya habían aparecido en mi columna semanal en el periódico El Informador.

  4. Con seguridad el libro es de un valioso contenido que nos retrotrae a nuestros años de niñez y juventud en nuestra Santa Marta de ese entonces, muy diferente a la de hoy, no sólo en tamaño sino en sus costumbres que muy seguramente el autor relata con buena pluma en cada uno de sus relatos. QUe bueno leer los comentarios de coterráneos de nuestra época como el Roger y Martha Lucía, por no decir del primo Joaco, cuya pluma también admiro por lo certera y amena. Un abrazo a todos y lo mejor para el 2012. A conseguir el libro….!!!!

  5. Conozco y trato a José Vanegas Mejia desde los dias del Liceo cuando se disputaba por honor el Premio Salcedo y parece ser que la vida nos partió en ye pero hemos amado en comun el escribir. Tal vez en el papel de escribidores, y somo vecinos de los medios que en Santa Marta son polos a tierra. He sido su incansable lector y espero que la vida nos depare la oportunidad de ser mas útiles a la humanidad. El libro ya lo leí y nos lleva al alma samaria. Bien Joaco por esa noble presentacion que parecen asimilarse a los que vos escribís en la época de la calle de la Cruz y que las demás calles no tenían números sino nombres al igual que las casas de la 22. Para ambos un fraternal saludo de año nuevoa. lopezcarrascal@hotmail.com para corregir correo haqueado.

  6. Hay que comprarlo. Saludos a todos los amigos que vivimos esos momentos en la Santa Marta callejera, porque todos o casi todos nos relacionabamos en la calle. Otro libro similar es el de Lacera Rúa. Seria ideal alimentar un relato con las vivencias de cada uno, . FELIZZ 2012

  7. “Espejos astillados de la memoria” también puede comprarse en la siguiente dirección: Carrera 6 # 21-35, oficina de COOPRUMAG. No olviden que libros de $15.000 no se consiguen ya. Si este se estancó en ese precio tan bajo es porque el autor PRETENDE CREAR LECTORES. El que menos cuesta está alrededor de los $35.000.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s